Desarrollo de aplicaciones móviles y para tabletas

Desarrollo en nativo y desarrollo en html de aplicaciones para dispositivos móviles y tablets

Aplicaciones móviles y tablets. Desarrollo y explotación.

Aplicaciones móviles y el uso de los dispositivos móviles y tablets. Este mundo ya no es privilegio de unos pocos, y cada vez son más las personas que disponen de un smartphone y de conexión a internet desde el mismo.

Este crecimiento empuja a las empresas a plantearse que en muy poco tiempo, desarrollar una aplicación móvil se convertirá en algo imprescindible, como lo fue en su día disponer de una página web. En un reciente estudio vemos el auge del uso de las aplicaciones móviles.

Existen varios motivos que puedan incitarnos a crear una aplicación móvil:

El disponer de una aplicación propia para estos dispositivos ya de por sí es un elemento diferenciador, ofrece una imagen de innovación.
El móvil es un elemento que siempre llevamos encima, y tener una aplicación móvil adaptada a nuestra empresa puede convertirse en una herramienta de trabajo muy valiosa.
El uso de dispositivos móviles es un canal de ventas adicional para un negocio.
Las aplicaciones móviles permiten crear y mantener una relación con potenciales clientes.

A la hora de plantearnos como debe ser una aplicación móvil o app debemos tener en cuenta los fines que perseguimos con la misma, el valor contenido en ella, la usabilidad y apariencia de la misma y el público objetivo (que suele ser un público joven).

Al margen de nuestro objetivo principal, es innegable que el desarrollo de aplicaciones propias ofrece muchas oportunidades para una empresa. Sitúan a la misma a la vanguardia en tecnología y sistemas de información y refuerzan su visibilidad.

A pesar de ser una inversión inicial bastante pesada, a largo plazo puede ahorrar costes a las empresas. Supongamos un caso práctico: la recogida de datos en papel de un inspector de obra. Una vez recogidos in situ, esos informes tienen que ser llevados a un departamento de administración que los transcriben en un ERP con el cual funciona la empresa. Además del coste humano que ello conlleva, debemos sumar el coste en tiempo, ya que en el momento de la valoración los datos no están en el sistema y hasta que el administrativo no termina su labor, no disponemos de dicha información. Si creamos una aplicación capaz de conectarse al ERP y en la cual el inspector pueda cargar la información directamente, el aumento de la productividad conlleva a corto y medio plazo a grandes ahorros en la empresa, con lo que la aplicación se amortiza en muy poco tiempo.

Para ello es importante antes de comenzar cualquier tipo de desarrollo, estudiar en que medida va a ser util la aplicación para mejorar la calidad de un servicio que estamos ofreciendo. Debemos conocer las necesidades de nuestros clientes y las nuestras propias, y perseguir el objetivo de desarrollar una aplicación capaz de dar satisfacción a necesidades cotidianas de una manera sencilla.

Llegados a este punto y suponiendo que tenemos claro lo que deseamos, llega la pregunta que todo el mundo se hace: ¿Cuanto cuesta una aplicación móvil?
La pregunta podría tener como respuesta otra pregunta: ¿Cuanto cuesta un coche? ¿Y un piso? Pues depende.

Hgamos un breve analisis del coste. Una aplicación móvil o app es una aplicación informática diseñada para ser ejecutada en teléfonos inteligentes, tabletas y otros dispositivos móviles. Por lo general, salvo en caso de ser aplicaciones móviles de uso privado para empresas, se encuentran disponibles a través de plataformas de distribución, operadas por compañías propietarias de los sistemas operativos móviles. Entre estos destacan de forma singular Android (con Google Play) e iOS (con la App Store) y le siguen otros como BlackBerry OS (con el Blackberry World), Windows Phone (con su Windows Phone Store), etc. En dichos markets de distribución vemos que existen aplicaciones móviles gratuitas o de pago. En estas plataformas, aproximadamente el 30% del precio de venta se destina al distribuidor. Si a esto le sumamos que los precios suelen ser muy ajustados, nos encontramos con que el desarrollador o la persona que explota la aplicación juega con muy poco margen de beneficio. Bien es cierto que como contraprestación, las compras y descargas si son enormes y además mediante la inclusión de publicidad se pueden llegar a obtener jugosos ingresos.

Conociendo el contexto, retomamos la pregunta, ¿cuanto cuesta una aplicación móvil? Una aplicación móvil comprende un abanico muy complejo de características y como tal no tiene un precio cerrado que se pueda dar, al igual que le ocurre a un coche que depende de la marca o cilindrada o a un piso, que depende de los metros y de donde se encuentre situado. Hay que estudiar cada caso con singularidad y huir de quienes nos den presupuestos cerrados de todo incluido sin saber de antemano las funcionalidades de la app.

El desarrollo de aplicaciones para dispositivos móviles requiere contemplar las limitaciones hardware de estos dispositivos. La batería y su consumo, las resoluciones de pantalla, datos específicos de software, configuraciones, coexistencia con otras aplicaciones, etc. Es imposible saber de antemano que todo va a encajar perfectamente hasta no hacer un estudio en profundidad de las necesidades y buscar la mejor forma de abordarlas de forma eficiente.

Adentrándonos un poco en aspectos técnicos del desarrollo de aplicaciones móviles, podemos encontrar dos grandes vertientes en cuanto al tipo de aplicaciones: las aplicaciones móviles nátivas y las aplicaciones móviles web.

Una aplicación nativa es aquella que está específicamente diseñada para ejecutarse en el sistema operativo de un dispositivo y en el firmware de la máquina. El desarrollo es singular para cada dispositivo, lo que aumenta los costes de forma considerable. Al desarrollar sobre una arquitectura concreta, posteriormente debemos replicar el mismo desarrollo para el resto de arquitecturas por lo que es como si estuviesemos haciendo tantas aplicaciones como a arquitecturas tengamos que migrarla. Una aplicación móvil Web o una aplicación móvil de navegador, es aquella en la cual la totalidad o algunas partes de la aplicación se descarga de la Web cada vez que se ejecuta. Suelen ir embebidas en apariencia dentro de un navegador y, por lo general, se puede acceder a ella desde todos los dispositivos móviles con capacidad Web por lo que el desarrollo es único; lo cual abarata notablemente los costes.

Una aplicación móvil nativa desarrollada para un Galaxy tendrá que ejecutarse en su plataforma Android, si es un Iphone en iOS, Nokia en Symbian, etc. Una aplicación móvil web, sin embargo, suele ser codificada en un lenguaje que es interpretado por el explorador, como HTML combinado con JavaScript y esa aplicación web funcionaría tanto en Android, como en IOS, Symbian , etc.

Poseen mejor fama las aplicaciones móviles nativas por ser más estables y fiables que las basadas en Web, además de que la interface y apariencia suele ser mucho mas profesional; pero la diferencia entre ambas se está reduciendo rápidamente gracias a los avances en el HTLM5. La versión más reciente de este lenguaje web, mucho más amigable a entornos móviles, y el gran esfuerzo del World Wide Web Consortium (W3C) para crear interfaces estándar a través de dispositivos móviles estan haciendo que, aunque las diferencias arquitectónicas se siguen manteniendo entre una aplicación nativa y una Web, desde hace algún tiempo la experiencia del usuario que proporciona cada interface sea cada vez más parecida; llegando a costar bastante trabajo el diferenciar un tipo de aplicación de otra.

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